lunes, 16 de enero de 2017

Sabiduría Hiperbórea - VENCIENDO AL SÍMBOLO SAGRADO (II)

(Recomendable leer antes la Primera parte de eeste artículo: 

Continuando con la segunda parte del tema: Sabiduría Hiperbórea - Venciendo al Símbolo Sagrado. Ahora nos referiremos a un punto que es muy importante destacar, vinculado al "Arquetipo Mujer":

El principio ANÍMICO:
Por Nimrod de Rosario “Trataré en una serie de exposiciones aclarar ciertos temas, que si bien aparentan ser básicos, me han ido acercando al misterio de la Diosa. Poco a poco fui viendo o más bien develando ese asunto que es motor de toda búsqueda, el tema de “lo femenino”. Quiero establecer que cuando mencione aspectos, no son referidos a personas sino más bien a matrices arquetípicas, por ello los nombraré genéricamente. Cada arquetipo es un “FASCINOSUM”, esto es, que tiene una influencia suscitadora y proscriptora semejante a una fantasía, es decir, provoca, causa, promueve y a la vez expulsa, excluye; pues al principio es mnuminoso al promover la figura del recuerdo, de ese recuerdo original, y a la vez expulsa, excluye de ese ámbito la propia conciencia del microcosmos. En esta cuestión dual radica el impulso vital. Todo hombre se busca a sí mismo en la imagen de Ella, sea cual sea el nivel en que él mismo se sitúe y por lo tanto proyecte “lo femenino”; el caso es que esa pulsión lo impele a completarse en la propia individuación y así llegar a la unión “masculino-femenina” interna, alcanzando esa completud. Pero nos encontramos en un plano de formas, fenómenos, procesos, y es por donde propongo empezar y ver, dar lugar a la manifestación de la Diosa, como propiciadora de mi regreso a mi origen espiritual.

El alma del hombre en este mundo plasmado en la materia puede verse manifestada en cuatro aspectos, la forma se alinea en cuatro direcciones y opera desde cuatro símbolos potentes por su vitalidad: Madre - Hermana – Esposa - Hija. Pero siempre me pregunté: ¿Qué secretos guardan estas figuras? ¡Es posible la integración para alcanzar esa buscada quinta esencia? ¡Qué hay detrás de estas imágenes tan potentes y claves para el armado de una estructura social?

Esta cuaternidad, como todas ellas, son un sistema cuaternario de orientación que expresa una totalidad del ánima, que podemos traducir con el término moderno de “conciencia”, incluido contenidos. El sistema orientador de la conciencia tiene cuatro aspectos que corresponde a cuatro funciones empíricas, esta cuaternidad es un orden arquetípico, y como tal es susceptible de infinitas explicaciones, ampliaciones y acotaciones. Esta interpretación que me propongo hacer mirándome y apoyado en la visión del Dr. Carl G Jung, tiene peso solo cuanto alude a funciones psíquicas, pues como ya señalé cada arquetipo es psicológicamente un “fascinosom”….

Los fenómenos anímicos pertenecen a aquellos “fenómenos límites”, que aparecen en situaciones psíquicas caracterizadas siempre por la irrupción más o menos súbita de una forma o situación vital que parece ser condición o el fundamento imprescindible del curso de  los propios procesos de la vida, incluyendo en esto al mismo proceso de individuación. Podemos hablar de experiencias internas de las más variadas, con anuales, runas, avistamientos, luces, esferas, presencias, visiones, Dioses etc.; pero son solo eso, fenómenos mnuminosos, míticos, arquetipos todos, más allá de las características personales que le dan colorido propio. Eso es lo fascinosum del arquetipo que nos suscita y proscribe a la vez….y ese es el cerrojo y llave. De ahí que lo increado sea imposible de explicar, ni siquiera de vivenciar, y esa es la paradoja….

Decir que uno debe “concienciar” es una particular forma de error, hay paradoja en ello, pues solo se concientiza lo arquetípico, y en buena hora, pues ese es el camino laberíntico para llegar al centro, y solo desde ese centro es posible el puente, la posibilidad de pontificarse, la propiciación del salto. Hay algo que ver respecto al alma. Es Paracelso el que señala una puntual coincidencia. Como la “serpiente mercurial” de los alquimistas es designado con frecuencia el principio anímico y presentado bajo la figura de la “sirena”, su capacidad de transformación y poder de sanación es de mucha importancia, pues estas mismas particularidades son atribuidas a “Mercurio”. Por otro lado Mercurio es presentado en la figura del “anciano Hermes”, con lo que se hace visible que en la fenomenología simbólica de Mercurio confluyen dos arquetipos, el del ÁNIMA y del ANCIANO SABIO. En el alma se dan las más engañosas imágenes de la fantasía, en la que se mezcla el más alto sentido y el más funesto absurdo que atrae a todos al laberinto de la vida. De estas imágenes “fascinadoras” se extrae la más alta inspiración, es decir, todo lo pleno de sentido y valor, lo he visto como un proceso de destilación colmando el recipiente predispuesto del alma, y es ese el momento donde ella abre una ventana al entendimiento, es decir, ilumina. Claro, lo fascinosum eleva, impulsa a que uno vislumbre la fuerza del YO, su potencial fuerza suscita pero a la vez se proscribe llevando con esa exaltación inspiradora al principio anímico a una instancia superior. Pero semejante salto iluminador deja a la vista la sombra, y si la espiritualización es la confesión de la mentira en uno mismo, pues es esa parte de anima-animal la que uno debe comer, tragar, y no es “fácil”. Por eso alude Paracelso a un proceso de separación y discriminación, a un proceso crítico del juicio; hay un peligro que a veces lleva años descubrirlo, es el quedar atrapado entre estas dos formas del arquetipo: por un lado enemistado con lo anímico que hace que ese principio pulse tomándose nefasto, y por otro renegando contra el “anciano” ubicándolo en una potestad que lo hace inalcanzable dentro de uno. Es así que el alma en esas condiciones se transforma en “Morgana” y el anciano en el mismo “Minotauro”. Morgana que roba la voluntad viril para concebir un hijo de la carne, del incesto, y el anciano sabio ya no devela sino más bien encierra, devora como el Minotauro la inocencia espiritual.

Figura 1. Minotauro.
Pero volvamos  a ver esa cuaternidad expuesta al principio. Esta condición de Fascinosum del arquetipo da la posibilidad de ver en uno lo suscitador y proscriptor a la vez, y en la expresión cuaternaria uno se orienta si logra sintetizar en sí mismo una totalidad. Pero cada elemento de la cuaternidad es suscitador y proscriptor y solo la inspiración reveladora lograda en un profundo trabajo con los símbolos internos, dejará ver un misterio envuelto por las capas de los argumentos anímicos de la vida. Veamos entonces:

LA HIJA: Es un rostro del alma que habita en el área del corazón, encerrada en la cápsula cordis. El corazón es esencialmente emocional, intranquilo y muy inclinado a participar efectivamente en la turbulentia corpis. En él está asentada el alma más baja ligada a los procesos biológicos de crecimiento y evolución, cosas estas con gran fuerza proscriptora; si estos procesos son comprendidos adviene su misterio en la figura interna de una niña de gran mnuminosidad, relevante e impulsadora; y es la que permitirá decantar alquímicamente la “piedra”, esa piedra filosofal con la que se comprenden los misterios de la vida.
LA ESPOSA: Habita donde las fuerzas de la oposición pueden neutralizarse mutuamente y es allí donde el hombre reflexiona sobre sí, sobre su naturaleza, y ve el funcionamiento de sus proyecciones en el intento de fecundar afuera lo que debe ser fecundado dentro. Si la proscripción impera, el hombre se verá desbordado por los desarrollos de “la familia”, ya sea que él la integra o funde. A quien entienda esto advendrá sobre él el “antídoto”. Esa tinta, esa quinta esencia que permite ver en realidad el poder hipnótico y narcotizarte de la estructura y función de esta creación.
LA HERMANA: Con la hermana se comparte una línea, un linaje, ella no es esposa ni hija, la esposa es la sangre puesta en la proyección, la hija es la sangre puesta en el desarrollo. La hermana comparte la línea sanguina, es la que entrega el secreto de nuestra estirpe, de nuestro linaje, nos permite avenirnos a la comprensión de nuestros símbolos ancestrales. Nos proscribe el contacto con la raíces pero a la vez suscita el acceso al entendimiento de la misión familiar, de donde podemos vernos en la línea de su desarrollo para alcanzar la reunificación, de allí su asociación al elíxir de la larga vida, de la inmortalidad, y la posibilidad de hallar la forma en que ha sido encadenada nuestra sangre.
LA MADRE: Es ella la que “señala”, si descubrimos el misterio, el kairos del “nuevo nacimiento”, desoír su voz es no escuchar el sonido que nos trae hacia el nuevo alumbramiento. Si no hay posibilidad de nacer, no hay forma de morir, la muerte solo sería el reciclaje en el eterno retorno, un giro más en la rueda del samsara. El carbón puede “MORIR” cuando sus cristales están alineados hacia su oriente. Su fuerza proscriptora es muy fuerte, pues en su aspecto Kwan Yin la que nos liga, la que nos cierra el cerrojo y ciñe el nudo con su “amor” que es lo que sostiene la conciencia del Demiurgo. El alma es a la vista de este desarrollo, si se me permite una analogía un tejido, un tapiz. Sobre la urdimbre como las líneas orientadas hacia “ELLA”, zigzaguea el hilo del tiempo y del desarrollo de los procesos creando el colorido de la historia, la estampa formalizada de nuestro sujeto.

Es así que integrando: HIJA: sensibilidad (percepción sensible), procesos. ESPOSA: sentimientos, proyecciones. HERMANA: pensamientos, reunificación. MADRE: intuición, capacidad de vislumbrar, muerte-nacimiento. Llegamos al umbral del arquetipo “MUJER”, pues como ya se dijo, los fenómenos anímicos pertenecen a aquellos “fenómenos límites”. En el proceso alquímico descripto por Paracelso se los llama: PHANTASIA: invención lúdica subjetiva, sin validez objetiva, propia de la percepción sensible. IMAGINATIO: actividad recreadora del alma que procura imágenes y formas, propia de los sentimientos y proyecciones. ESPECULATIO: corresponde al pensamiento filosófico, místico, esotérico, artístico, científico etc. AGNATA FIDES: fe innata, propia de la madre y nacimiento. 

Figura 2. Dr, Carl G. Jung
Ahora bien, la vivencia de la unión está representada por una fiesta nupcial, es el abrazo y reunión de los dos principios anímicos en el mismo individuo, es la unión feliz de una dualidad separada aparentemente sin remedio en la fatalidad de un ser único. Pero esta unidad abraza la multiplicidad de todos los seres, el YO que me abraza, abraza a muchos otros, pues el inconsciente no me pertenece y no es mi propiedad sino que está en todas partes. Es paradójicamente quinta esencia del individuo y sin embargo al mismo tiempo, algo colectivo. La reunificación de los cuatro rostros en una quinta esencia que se esposa con el hombre que emerge del agua, porque el principio anímico femenino en él toma alas, conlleva a la boda. Y es allí donde se manifiesta el SER en uno……… (Gracias al Dr. Jung por los conceptos en su obra que tomé prestados).

Madre-Hermana-Esposa-Hija son cuatro "complejos psicológicos" del Alma o Psiquis, como el "complejo de Edipo" y el "complejo de Electra" de los que habla la Psicología Occidental. Y estos cuatro complejos psicológicos no son sino cuatro diferentes manifestaciones "anímicas-psicológicas" de un mismo Símbolo Sagrado: "el arquetipo MUJER" (o ANIMA de Jung). Recordemos que el alma del pasú no es ni masculina ni femenina (es neutra) y puede encarnar tanto en microcosmos masculinos como en microcosmos femeninos (el alma humana, expresión y emanación de la mónada, de hecho, ha encarnado innumerables veces tanto en cuerpos de hombre como en cuerpos de mujer, y el Yo noológico cautivo siempre va anclado al alma en sus idas y venidas). Nada quiero añadir a lo dicho por Nimrod a este tema de "El Principio Anímico", sólo que lo dicho parece ir dirigido más a la parte pasú del Virya que a la parte Espiritual. Todo lo dicho es cierto, es cierto para el pasú, es verdad que el pasú tiene que resolver estos cuatro complejos psicológicos. El pasú no tiene más remedio que asistir al psicólogo y acostarse en su diván, pero esto no es necesariamente así para el Virya despierto.

Veamos lo que Sidda Leal Krishna le dice al Virya Arjuna: Estaba Yo meditando sobre el precedente párrafo del Ghita, en las extraordinarias implicancias morales que surgen de este antiquísimo texto indoario cuando “escuché” nuevamente la Voz:

–No debes engañarte por el significado superficial de los conceptos, Oh Kurt, hombre de Sangre Pura. El mensaje de Krishna está dirigido a las dos naturalezas de Arjuna, la anímica y la espiritual. A su parte anímica, a su naturaleza de animal- hombre, Krishna aconseja continuar con el argumento dramático en el que está involucrado en razón de su Karma: Arjuna es humano, está encarnado y vive circunstancias kármicas; debe cumplir el Dharma y resolver el conflicto de los Arquetipos opuestos; de ese modo realizará la condena impuesta a priori por los Señores del Karma de Chang Shambalá, la condena incomprensible de la guerra familiar que pesa sobre su corazón. Pero a su parte espiritual, a su naturaleza aria- hiperbórea, el Siddha Krishna sugiere trascender los opuestos, no por medio de su síntesis, cual podría ser la guerra, sino situándose en la instancia absoluta del Espíritu Eterno. El Espíritu, “el Ser”, en efecto, es Eterno o Increado, ajeno a todos los opuestos Creados, que no son más que Maya, Ilusión. 

Para el Espíritu no hay vida ni muerte Creada sino Ilusión y, por lo tanto, no hay pecado ni culpa, no hay deudas que saldar ni Karma: si la decisión procede del Espíritu, la acción no producirá efecto posterior sobre Sí Mísmo porque la Ilusión carece de capacidad para actuar sobre la Realidad del Ser; y esto, cualquiera sea la acción realizada, incluso matar a los parientes y amigos. Sin embargo el Kshatriya debe cumplir una condición esencial para que su naturaleza espiritual predomine sobre la parte anímica o animal: debe ENDURECER SU CORAZÓN, debe “echar fuera esa debilidad no aria”, vale decir, debe despojarse de todo sentimiento compasivo hacia quienes no son sino actores de un argumento kármico, pura Ilusión; ellos no existen realmente, no viven, o como dice Krishna “ya están muertos en mí”. Esta es la Sabiduría de los Señores de Venus de Agartha: sólo es un verdadero Kshatriya quien posee un CORAZÓN DURO COMO LA PIEDRA Y FRÍO COMO EL HIELO; y sólo un Ksahtriya tal puede realizar cualquier acción, incluso matar, sin que el Karma lo toque. ¡Ese es el Poder, Oh Kurt, hombre de Sangre Pura, del Kshatriya-Iniciado-Hiperbóreo, el hombre semidivino que tiene su Espíritu Increado encadenado al Alma Creada!     (EMBV pag. 521).

De igual manera es con el tema de EL PRINCIPIO ANIMICO , EL "ARQUETIPO MUJER" O "ANIMA" y sus cuatro complejos psicológicos MADRE-HERMANA- HIJA-ESPOSA, el Yo del Virya que ha sido aislado del sujeto anímico, no tiene necesidad de "resolver" los complejos psicológicos, puede trascenderlos situándose en la instancia absoluta del Espíritu Eterno, ya que el Espíritu Hiperbóreo: "no nace, no muere, no tiene padre ni madre, ni hijo ni hija, no se aparea, no se reproduce, no es animal, ni reptil ni mamífero, no toma la teta ni necesita la leche y miel del "afecto" del mamífero humano, las armas no lo cortan, el fuego no lo quema, el agua no lo moja, el viento no lo seca, kundalini no puede disolverlo y Jehová-Satanás no puede fagocitarlo, es "noológicamente inmortal",  con la guía y el auxilio carismáticos de sus camaradas del  Valhalla, seguirá combatiendo al enemigo ya sea encarnado aquí en este infierno demencial "material" o bien desencarnado allá en aquél otro infierno demencial "astral" a los entes materiales de aquí y a los entes astrales de allá, continuará oponiendo la hostilidad esencial primordial que antaño opusiera EL ESPIRITU HIPERBOREO, no se detendrá hasta combatir "cara a cara" con el demiurgo más allá del velo de maya, no se detendrá hasta regresar al Mundo Increado al que pertenece. ÉL NO ES "ALGO" O "ALGUIEN", ES ESPIRITU PURO, POSIBILIDAD PURA, SIMPLEMENTE.... ES.

Por el Yo noológico insustancial y atemporal, despierto, aislado y "noológicamente" eterno e inmortal y por su Victoria Final:

SIEG HEIL!
(Fuente Principal Blog:  tyrodinguiburr.blogspot.com) 

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Esperamos tus comentarios y sugerencias, hasta el próximo post.

5 comentarios:

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  4. Hola Ron, saludos! Magnífico artículo en dos partes, espectacular! Sin duda volveré sobre él algún tiempo. En que lecturas de Felipe podría encontrar mas sobre la mujer luciferina? Gracias

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    1. Saludos Maia, para ver más acerca del tema en el que estas interesada, podrías encontrarlo en el:
      Libro de A-mort de la escritora Andrea Victoria Cano. También te recomiendo la lectura de "El Misterio de Belicena Villca" de Nimrod de Rosario para adentrarte mas en estos temas...

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